jueves, 12 de noviembre de 2009

Los niños aprenden lo que viven


Si los niños conviven con las críticas,

aprenden a condenar.

 
Si los niños conviven con la hostilidad,

aprenden a pelear.

 

Si los niños conviven con el miedo,

aprenden a ser cobardes.

 

Si los niños conviven con la compasión,

aprenden a compadecerse de sí mismos.

 

Si los niños conviven con el ridículo,

aprenden a ser tímidos.

 

Si los niños conviven con los celos,

aprenden lo que es la envidia.

 

Si los niños conviven con la vergüenza,

aprenden a sentirse culpables.

 

Si los niños conviven con la tolerancia,

aprenden a ser pacientes.

 

Si los niños conviven con el estímulo,

aprenden a estar seguros de sí.

 

Si los niños conviven con el elogio,

aprenden a apreciar.

 

Si los niños conviven con la aprobación,

aprenden a gustarse a sí mismos.

 

Sí los niños conviven con la aceptación,

aprenden a encontrar amor en el mundo.

 

Si los niños conviven con el reconocimiento,

aprenden a tener un objetivo.

 

Si los niños conviven con la generosidad,

aprenden a ser generosos.

 

Si los niños conviven con la sinceridad y el equilibrio,

aprenden lo que son la verdad y la justicia.

 

Si los niños conviven con la seguridad,

aprenden a tener fe en sí mismos y en quienes los rodean.

 

Si los niños conviven con la amistad,

aprenden que el mundo es un bello lugar donde vivir.

 

Si los niños conviven con la serenidad,

aprenden a tener paz mental.

¿Con qué están conviviendo tus hijos?

 

Dorothy L. Nolte


Tags: niños, relatos, superacion personal

Publicado por Desconocido @ 14:38
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